Encuadre Taxonomico
Nombres comunes
Introducción
Distribucion
Clima
Suelo
Características de la madera
Repoblación
Selvicultura

Aspectos fitosanitarios

Otros Aspectos de Interés
Referencias




Encuadre_Taxonómico:

Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Rosopsida
Orden: Salicales
Familia: Salicaceae
Género: Populus



Nombres Comunes:

Castellano: Álamo, chopo.
Gallego: Choupo, lamagueiro, lamigueiro

Introducción:


El género Populus comprende unas 40 especies de árboles y arbolillos de las zonas templadas y frías septentrionales, en concreto las que se conocen vulgarmente como álamos o chopos. Aparece en el Cretáceo Inferior, si bien es en el Terciario cuando alcanza amplia representación.

Los álamos son árboles originarios de zonas templadas y subtropicales, pertenecientes a la familia de la salicáceas, que se caracterizan por su extraordinaria avidez de agua y de luz. Generalmente son de crecimiento rápido, teniendo gran aptitud para la reproducción vegetativa y para la hibridación interespecífica.
Llevan las flores desnudas, unisexuales, y distribuidas en amentos colgante .Son especies dioicas .Sus hojas son simples, alternas y caedizas, grandes en tamaño. Los frutos son en cápsula, encerrando numerosas semillas, provistas de un vilano algodonoso que les permite volar y cubrir grandes áreas geográficasDibujo_poulus.JPG
SelviculturaEscrito por J. M. Montoya Oliver, María Luisa Mesón García, Fundación Conde del Valle de Salazar (Madrid), Universidad Politécnica de Madrid Escuela Técnica Superior de Ingenieros de MontesColaborador J. M. Montoya OliverPublicado por Mundi-Prensa Libros, 2004ISBN 8484761878, 9788484761877

Su adaptabilidad a diferentes suelos y condiciones climáticas ha propiciado su uso extendido en países en desarrollo y desarrollados, desempeñando un papel importante en la vida rural de los países en vías de desarrollo, con economías en transición.

Suministran diversos productos (madera aserrada, rollizos para chapas, leñas, postes y forraje), además de otros servicios como protección para los suelos, los cultivos y el ganado, y de su valor estético en parques y jardines.

Tradicionalmente los álamos se han integrado en muchos sistemas agrícolas con clima templado o subtropical, surgiendo recientemente un nuevo ámbito de aplicación dado el interés que tiene su utilización como biomasa para la energía renovable, así como su valor medioambiental.

Los álamos son fáciles de multiplicar por medios vegetativos (esquejes y estaquillas). Estas características permiten desarrollar nuevos cultivares facilitando a los cultivadores multiplicar con rapidez y sencillez la descendencia de determinados árboles con atributos deseables (crecimiento rápido, fuste recto, madera blanca, etc.). Este procedimiento llamado clonación, que permite el establecimiento de plantaciones artificiales con determinadas características, tiene sus inconvenientes si un clon determinado resulta susceptible al ataque de una plaga o enfermedad, lo que ha motivado que en los últimos años se tienda a la conservación y mantenimiento de poblaciones naturales de álamos como salvaguardia y como reserva de la variación genética autóctona para responder a necesidades futuras.

Distribución:


Se encuentra en todas las regiones templadas del Hemisferio norte oriundas y en las del Hemisferio sur como plantas introducidas. Actualmente su área de dispersión incluye el norte de América y Asia oriental.


Estación:

  • Posisición del relieve: se ubican preferentemente en los valles, a veces los encontramos también en las ladera.
  • Altitud: en las zonas bajas del termófilo tenemos al Populus alba; en zonas medias, a partir de los 500-600 m., vive le Populus nigra; el populus canescens puede llegar a los 1300-1400 m. ; pero en la zona de más altitud, por encima de 1200 m., aparece el Populus tremula.
  • Composición del agua: en aguas dulces pueden vivir prácticamente todos, en aguas salobres, el Populus alba; y so son salinas ya tenemos que recurrir a otros.
  • Clima: los chopos son indiferentes para la cuantía de precipitación y en cuanto a la humedad relativa dle aire, aunque parece que prefieren o que viven mejor en las zonas de acusada continentalidad, en zonas de aire más seco, porque entonces están en mejores condiciones sanitarias y sufren menos ataques criptogámicos, de sus enemigos hongos.
  • Temperamento: son especies de luz, naturalmente forman sistemas abiertos, son invasoras, son colonizadoras de terrenos descubiertos y después a su sombra entran otras especies más nobles.



Suelo:


Crece en suelos frescos, ricos (pero no tiene grandes requerimientos en cuanto al tipo de suelo, pudiendo vivir en suelos pobres calcáreos) y húmedos en las proximidades de los ríos. Además, son capaces de crecer en un suelo arenoso costero soportando eventuales encharcamientos por agua de mar en su sistema radicular.


Características de la madera:


La madera de chopo ofrece las siguientes características:
- Blancura natural, sin necesidad de tratamientos químicos.
- Bajo peso específico, lo que le confiere resistencia y ligereza.
- Textura fina y uniforme, debido a la característica de su fibra.
- Fácil mecanización.
- Puede estar en contacto directo con los alimentos sin alterar sus aromas y sabores.
- Admite tintas y barnices, ofreciendo excelentes calidades en acabados.
- Estabilidad dimensional, por su bajo nivel de contracción.
- Desde el punto de vista medioambiental el chopo es un producto forestal renovable, procedente de cultivos que, generalmente, se efectúan en las riberas de la mayoría de los ríos españoles.





Repoblación:


  • Preparación del terreno:
En la preparación del terreno influye mucho el estado anterior en que éste se encuentra. Puede darse el caso de que con anterioridad exista una plantación previa, una masa de arbolado natural o, lo que cada día es más frecuente, un cultivo agrícola.
En el caso de la existencia de arbolado, se procederá a su corta y, posteriormente, al destoconado: que puede hacerse mediante maquinaria o con productos químicos que favorezcan la pudrición. El destoconado a máquina puede hacerse con retroexcavadoras o con barrera destoconadora.
En sotos y lugares que hayan soportado masas irregulares es aconsejable el uso de retroexcavadora, la misma que con posterioridad realizará la plantación.
Si desde el apeo se ha dejado transcurrir un periodo superior al año habrá que hacer una operación de limpieza.
Después del destoconado es conveniente realizar uanlabor profunda con objeto de eliminar las grandes raices y aligerar el suelo; de esta manera el terreno queda preparado para efectuar la plantación propiamente dicha.
Los terrenos que hayan soportado con anterioridad un cultivo agrícola y reúnan las condiciones de idoneidad ya señaladas necesitarán una labor profunda, que puede llegar a suprimirse si se efectúa la plantación a raíz profunda con retroexcavadora.
Respecto a la fertilización o le abonado previos, se discute su utilidad en plantaciones puras, no así cuando hay cultivos asociados, es decir, cuando se combinan cultivos agrícolas los 2, 3 y hasta los cuatro primeros años con la plantación.
  • Espaciamiento:
Cualquier monte que esté ordenado tiene una densidad o espaciamiento condicionada por dos factores: el dasonómico de formación del monte, y el económico. Una vez elegido le espaciamiento (que suele ser regular) se hace uan distribución a marco real o a trebolillo.
  • Marcado de hoyos:
Suele hacerse simplemente a tractor, con pase cruzado. Cuando se efectuan plantaciones pequeñas suele hacerse a mano con la técnica del triángulo de cuerda. Obviamente el lugar de plantación será el punto de cruce de la labor, o el lugar señalado con una rama o resto vegetal, según el método adoptado.
  • Apertura de hoyos y plantación:
Lo normal es que los hoyos se efectúen con barrenas aplicadas al tractor, o con retroexcavadoras con palas o cazos de dimensiones variables. También es común el empleo del barrón o barra que en contadas ocasiones suple y abarata grandemente los gastos de plantación.
Es importante que en el relleno de los hoyos se apelmace convenientemente la tierra para evitar que queden huecos, y sobre todo no aporcar los árboles ya que es en ese montón donde tienden a formarse las raíces y, en caso de sequía, son las primeras en sufrir los efectos.
  • Época de plantación:
Viene establecida por el período de descanso vegetativo de las plantas, que es determinado cuando estas no tienen hojas. En España suele ser en los meses con helada segura.

Selvicultura:

Como el chopo es un árbol que se siente fácilmente afectado por la competencia de la vegetación espontánea, se debe laborear con frecuencia la tierra sobre la que se asienta, con el fin de eliminar la vegetación no deseada.
El laboreo del suelo es una operación que se ha manifestado fundamental para obtener un rendimiento aceptable. esta laboreo debe hacerse por lo menos una vez al año con arado de discos o de grada, cuidando que no sea demasiado profunda, ya que se cortarían raíces importantes de los chopos.
En las plantaciones jovenes hay que vigilar de un modo especial la presencia de roedores y caza, ya que a veces causan daños considerables, especialmente en los primeros años en que el riesgo sobre la buena marcha de la plantación es mayor. En el caso de presentarse problemas por esta causa, se han de utilizar los medios de protección usuales en el comercio (productos repulsivos, manguitos de malla o plástico, etc.).
Las podas en los chopos son muy necesarias y han de hacerse con periodicidad. Las épocas varían, pero se suelen efectuar al final del invierno y, en casos muy concretos, a la mitad del verano. Se deben hacer podas hasta alturas que se alcancen desde le suelo, existiendo herramientas de tipo tijera y sierra montadas sobre mangos telescópicos que llegan a más de 8 metros.
Actualmente hay gran diversidad de artilugios que la sabiduría popular ha inventado, para realizar podas hasta alturas que muchos profesionales no recomiendan, por su elevado costo y reducida rentabilidad.
Otro principio a tener en cuenta es el que es preferible podar por defecto a hacerlo por exceso.

Modalidades de poda de chopo:

- Poda de formación: Hasta que la planta alcanza una altura de 8-9 m se deben eliminar anualmente las ramas que suelen acompañar, en corona, a la guía terminal, las cuales le suelen hacer la competencia, pudiendo originar el ahorquillado de los chopos.
Igualmente, se deben suprimir las ramillas que a veces se desarrollan sobre el último crecimiento de la guía terminal. También es imprescindible podar las ramas que a lo largo del fuste se vea que tienen tendencia a engrosar excesivamente, lo que puede hacerse suprimiéndolas o cortándolas por la mitad, disyuntiva que se ha de resolver en cada caso teniendo en cuenta la amplitud de la copa. Por el contrario, nunca se deben eliminar ramas delgadas sin que haya una causa justificada; al chopo le conviene tener el mayor número posible de hojas.
- Poda de limpieza de fuste: De ella depende la obtención de madera limpia de nudos. Consiste en ir eliminando paulatinamente las ramas bajas hasta la altura en que cada año el fuste tenga 12 cm. de diámetro. En algunos casos, según la vitalidad del árbol, puede no ser conveniente subir tanto con este tipo de poda, ya que se le puee crear un desequilibrio grave al chopo, con la consiguiente disminución del crecimiento y el aumento de posibles ataques de insectos y hongos.
- Poda de rebrotes o chupones: Es corriente que sobre el fuste una vez limpio y particularmente en los bordes de las heridas de la poda, aparezcan una serie de ramillas que, si no son eliminadas, impiden conseguir tener troncos limpios. Por tanto hay que hacerlas desaparecer cuanto antes. Esto se consigue muy fácilmente cuando aún tienen consistencia herbácea, ya que basta con golpearlas con una vara larga. Desde otro punto de vista es conveniente eliminarlas a finales de julio o principios de agosto, pues entonces no vuelven a salir, aunque en esta ocasión, como ya están lignificados los chupones, será necesario emplear herramientas de poda.

En teoría todos los trabajos de poda deben ejecutarse inmediatamente antes de la época de máximo crecimiento, es decir, en plena savia, ya que el tiempo de cicatrización será mínimo. Sin embargo, ésto no es posible en las podas de formación, puesto que en dicha época las hojas no permiten ver bien cómo se debe intervenir. En consecuencia:
  • La poda de formación debe hacerse cuando el chopo no tiene hoja: lo mejor al final de dicho periodo.
  • La poda de limpieza de fuste se puede hacer al mismo tiempo que la anterior, pero también en verano.
  • La poda de rebrotes, según se prefiera: en abril-mayo o en julio-agosto.

En Francia se ha estudiado un método de poda de los chopos para clones de gran crecimiento, muy sistemático en el tiempo y bastante conveniente en lo económico. Parte de tres reglas:
- Dejar el máximo de ramas pequeñas; es más fácil y preferible cortar dos a tres ramas pequeñas que una muy gruesa.
- Eliminar las ramas más gruesas o las que pueden llegar a serlo.
- Es principalmente al nivel del primer verticilo superior donde se forma la rectitud del fuste. La poda de la cima es importantísima.

Plantación de 1 año

Los chopos, con o sin raíces, deben estar totalmente podados en el momento de su plantación. Al final del primer año es necesario intervenir, de la forma siguiente:
- Cortar las ramillas aparecidas en la base del brote terminal: en general al ras (1 a 3 ramas), a veces solamente la mitad a uno y otro lado para equilibrar.
- Cortar los chupones si los hay.
- Cortar las pequeñas ramillas que se hubieran formado durante el año sobre el brote terminal, si están desequilibradas.

Esta poda, sin contar el tiempo de ejecución, tiene una duración de 45-50 segundos por pie.

Las operaciones anteriores quedan justificadas:
- Si se dejan ramillas que rodean al brote terminal. Son esencialmente las que dan lugar a las ramas más gruesas. Se aumenta el riesgo de desviación del tronco. Generan la formación de pequeñas ramas al año siguiente por las yemas situadas en la base del brote terminal. El decrecimiento del tallo será brutal a nivel de este verticilo.
- Si se las quita. El desarrollo de las ramillas situadas en la base del brote terminal se favorece, pues siempre da lugar a la aparición de pequeñas ramas. Se evita la formación del ahorquillado. Se favorece el crecimiento de la cima.
- En caso de rotura del brote terminal. No hay cima equivalente para reemplazarla. Pero si se favorece el vrecimiento de la cima se romperá menos; de todas formas, entre los brotes del año anterior se puede elegir uno y favorecerlo (las yemas tienen todas el mismo valor, contrariamente a lo que ocurre en las resinosas).

Siempre es mejor decelerar lo más pronto posible los defectos de formación y suprimirlos: dobles cimas, desequilibrio en el reparto de ramas, etc.

Plantación de 2 años

Se deben repetir las mismas operaciones que en el primer año y realizar, además:
- Conforme brotan los chopos, cortar a ras o a la mitad en casos raros la rama gruesa que haya podido formarse o cuando las ramas son poco numerosas.
- No podar las ramas bajas, incluso si parecen demasiado bajas, pues no suelen engordar y además evitan la aparición de chupones; vale más cortar una sola vez una rama al ras que cortarlas con dos brotaciones o recortar un chupón.

La silueta de la copa debe ser cónica y equilibrada en todos los planos; ésto es fácil de obtener en los chopos balsamíferos -los"Carolinos" o el "Robusta"-. El corte a ras del tronco es necesario para evitar los muñones; pero sin provocar la formación de un rodete de cicatrización muy amplio, sobre todo en la cima y, por supuesto sin desollar o herir el brote terminal.

En las mismas condiciones que el primer año, el tiempo efectivo de trabajo para su ejecución es de 1 a 2 minutos por pie, según su desarrollo.

Plantación de 3 años y siguientes


Se deben realizar las mismas operaciones del año anterioir y además:
- Cortar los chupones que a veces aparecen sobre las heridas ocasionadas por la corta de ramas gruesas; estos cortes son muy erectos y es más fácil de cortar cuando todavía están tiernos.
- Subir progresivamente la poda hasta llegar a un diámetro del fuste de 10 a 12 cm:
- la altura de la poda dependerá un poco del número de ramas que queden: si la plantación es excepcional (entonces los verticilos son muy grandes)
- habrá menos ramas y a menor número de ramas más peligro de engrosar éstas; entonces habrá interés en dejar una mayor altura con ramas y cortar entre ellas las más gruesas.
- es más fácil cortar enseguida las futuras ramas gruesas, situadas más altas que otras de cualquier tamaño situadas abajo; en consecuencia se actuará con más severidad en las partes altas.
- Cortar las ramillas que se encuentren en las bases del brote terminal hasta 10 cm de alto.
- ésto es muy ventajoso y todavía posible de hacer con un poco de experiencia.
- la ventaja es la de no tener más tarde ramas gruesas más que a partir de 12 m. (10 m + 2 m de brote terminal); además, la poda de los 8 m. no será terminada bruscamente y se evitará, a este nivel, la formación de gruesas horquillas, muy frecuentes en algunos clones, y las roturas: así, las ramas serán progresivamente más importantes de 8 ma 12 m.

Estas podas suelen tardar en ejecutarse de 2 a 4 minutos de tiempo real. Si se poda anualmente el tiempo de ejecución en toda la vida de una chopera no debe pasar de 15 a 20 minutos de trabajo efectivo.

Intervenciones

El caso general del desarrollo de las operaciones no siempre se podrá observar bien por malformación de las cimas (lo que es frecuente) bien cuando se le pide al podador recuperar lo perdido.

Podas que no deben realizarse. Algunos podadores tienen tendencia a cortar pequeñas las pequeñas ramas bajas y dejar todas las ramas más vigorosas de la cima. Por ello se les debe dar consignas de exclusión: subir la poda a tal altura para todos los chopos; dejar una altura de ramas situadas entre el tercio y la mitad de la altura total; cortar las pequeñas ramas que parecen no servir para nada y que son estéticamente demasiado bajas.

Cimas especiales. Más frecuente es el caso en que el podador se encuentre con una cima doble o con problemas a resolver. La experiencia ha demostrado que si las deformaciones e combaten cuanto antes, el fuste se deforma poco y el tiempo arregla los defectos. Se presentan cuatro casos:
  1. La yema terminal más o menos abortada y dos brotes laterales toman brío; si uno de ellos es predominante lo natural es conservarlo. En el caso en el que los dos brotes son iguales se debe tener en cuenta la orientación o la presencia de un borde de la plantación, por efecto del fototropismo.
  2. La yema terminal ha dado un brote débil y dudoso (ataques de Semria, Saperda, Fusarium, etc.) y una rama toma claramente el mando. Para poder enderezar antes el codo es necesario cortar unos pocos más brotes concurrentes por debajo.
  3. Es bastante frecuente. Para no eliminar demasiadas ramas se suprime la más gruesa y se equilibran las demás acortándolas. Por el contrario, la pequeña rama que haya aparecido en el curso del año sobre el último brote es peligrosa y debe eliminarse, si se deja, al año siguiente habrá una rama gruesa con un codo del tallo principal a su nivel
  4. Es poco frecuente, pero produce dudas. La cima es bastante acodada y el brote terminal está sano, aunque débil; es necesario favorecerlo al máximo, cortando todas las ramas concurrentes hasta un metro (en general). El riesgo es que un pájaro se pose y rompa la débil cima; se posará más bien sobre la cima más horizonatl si se la dejase. Es mejor perder un poco de altura y ganar en rectitud.

Podas a reemprender

Cuando pasan varios años sin podar, lo que se produce con cierta frecuencia por falta o inoportunidad de los créditos necesairos, al reemprender las podas cuando los chopos tienen ya cerca de 1 m
³ es demasiado tarde y el comprador de la madera lo verá. En los otros casos, es necesario saber:

- Que el tiempo perdido no se recupera.
- Que los defectos de rectitud y el perfil de la silueta ya están afianzados.

La regla general es eliminar en la primera pasada los principales defectos, dando prioridad a la parte terminal. No hay que tratar de hacerlo todo de una vez si el retraso es grande; no hay que tener miedo a una caída importante de la producción.

- Lo primero que hay que hacer es podar la cima, como en el caso normal.
- Lo segundo es cortar a ras una parte de las ramas gruesas (de todas maneras habría que hacerlo, pues las posibilidades de que el chopo se rompa más tarde a este nivel son garndes). Es mejor reducir lo más posible la herida de poda cortando lo más pronto a ras que no hacerlo en dos operaciones, lo que, por otra parte, resulta más costoso; habrá siempre una tara, pero el chopo será explotable.

Saber descubrir las ramillas que darán ramas gruesas

Antes de constatar los resultados es necesario descubrir qué ramillas son las que darían ramas gruesas. Si el ángulo que forman con el tronco es pequeño (la ramilla es más erecta que las otras) las posibilidades de que se convierta en una rama gruesa son mayores. Las ramillas de un año que reodean la cima son más perjudiciales. Las que aparecen por debajo de la parte baja de cada brote terminal dan lugar, casi siempre, a ramas pequeñas, bastante perpendiculares al tronco y equilibradas entre sí. Las ramas gruesas se forman generalmente en orientación sur.
De dos ramas de igual diámetro, después de uno o dos años la situada a mayor altura engruesa más rápidamente que la otra. Aparte de las ramas que forman el verticilo, las ramas bajas nunca se hacen muy gruesas. Afortunadamente es fácil seccionar con una podadera o martillo de podar las ramas relativamente derechas (excepto las que tengan demasiado grueso el cuello); el corte de las ramas oblícuas requiere más potencia que las perpendiculares.

Época de las intervenciones

a) El período ideal teórico para que la cicatrización sea más rápida y se cierre la puerta a agentes parásitos y patógenos es que que la poda se haga al rpincipio del periodo de mayor crecimiento; en España sería a principios del mes de junio. Pero consideraciones prácticas determinan las éopcas de poda.
b) Poda de cimas. No puede realizarse a principios de verano. En efecto, el brote terminal no está todavía definido; las hojas impiden ver el trabajo que hay que hacer y apreciar el diámetro de las ramas en proporción al del tallo; en esta época del año, el trabajo de poda es algo penoso cuando se trabaja a 7, 8, 9 ó 10 metros de altura.

De todas formas, las heridas de estas operaciones no son nunca muy importantes, aunque el mejor período es antes de la vegetación:

- El sol está bajo, menos luminoso y menos molesto, pues hay que mirar hacia arriba.
- Las ramillas sin hojas caen fácilmente al suelo.
- El podador ve muy bien el perfil de todas las ramas y puede ajustar mejor su herramienta.
- Las ramas pequeñas son menos frágiles que en el momento de iniciarse la vegetación.
- El viento no actúa sobre las hojas haciendo balancearse la parte a cortar.

c) Corta de ramas gruesas. Puede hacerse al principio de verano con las reservas siguientes: si se justifica una segunda pasada en la misma parcela es necesario utilizar una herramienta diferente (o la misma pero más corta) para volver a cortar por segunda vez sobre los mismos chopos.

Eliminación de chupones

Se efectúa a principios de agosto; los chupones aparecen en verano y es mejor quitarlos cuanto antes. En la práctica se poda antes de los grandes trabajos de primavera y después de que hayan pasado las heladas, por razones de organización del personal, pero siempre es preferible dejar el subir la poda para el principio del verano (en España en primavera).
En cualquier caso, nunca debe podarse al terminar el periodo vegetativo, pues las heridas quedan abiertas mucho tiempo, con el cosiguiente peligro de infecciones fúngicas.

Material de poda

En el caso de dar pasadas de poda todos los años, como no debe haber más que ramas pequeñas o medianas, no se emplean más que pocas herramientas: un desramador con alargaderas y una podadera colocada en una funda de la cintura. El desramador o descocadera debe ser de buena calidad y equipado con dos poleas en polipasto con una cuerda; se pueden seccionar ramas de chopo de 4 cm. de diámetro con facilidad, rapidez y limpieza. Se puede elegir un modelo más pequeño para podar las ramas más altas, cuando no se deban cortar más que pequeñas ramillas anuales.

Las mayores, con alargadera de aluminio, son bastante pesadas; el bambú es demasiado flexible para grandes longitudes, además con la humedad se hincha y no encajan bien los tramos. La fibra de vidrio, cuyos elementos están normalizados y son intercambiables, es un material muy útil.

Para la corta de las ramas más gruesas, la sierra con mango o el hacha de mano (también llamado martillo de podar o forestal) no se debe utilizar más que los últimos años o en operaciones de elevación del fuste; para ésto lo mejor es emplear una escalera ligera y una sierra de mano.

Los tractores o vehículos "todo terreno" con plataforma o jaula, mandada desde lo alto, son útiles en choperas de regadío con espaciamiento amplio entre filas, sobre todo utilizando tijeras mecánicas (neumáticas) y con personal laborioso y joven, pues el trabajo en este caso es rapidísimo.

Finalmente, quisieramos añadir que las podas de choperas si se inician a su tiempo y se realizan anualmente no son tan costosas ni tan difíciles como se podría pensar. Como rendimientos anuales damos: el primer año 2,5 horas/ha; el segundo año 5-5,5 horas/ha; después, de 6 a 12 horas/ha; en total 50-60 horas/ha, considerando una densidad de 200 pies/ha. Si se considera como límite técnico que a partir de un diámetro de 10-12 cm no debe dejarse ninguna rama, las podas terminarán cuando el chopo tenga 14-15 m. de altura, es decir, a los 5-8 años, con las lógicas variaciones que imponen el clon y la estación.

Si se evita la formación de ramas gruesas (que es siempre posible) el beneficio es múltiple: disminuye la dificultad de ejecución y el tiempo de cicatrización y se mejora la forma y calidad del fuste.


Aspectos fitosanitarios:

La patología vegetal es la ciencia que estudia los factores que causan daños o pérdidas sobre plantas que poseen cualquier interés agrícola o forestal. Tradicionalmente se ha dividido en tres grandes grupos:
  • Patología causada por agentes abióticos: no dependen de organismos vivos.
a) Daños causados por factores meteorológicos: son los derivados de la falta o exceso de agua y de temperatura, que constituyen los factores naturales limitantes en la expansión de las especies botánicas a nivel mundial, de modo que cada una de ellas se marca dentro de unos limites hídricos y térmicos que no pueden superar.
Efectos debidos a orígenes climáticos son los daños a heladas, nieve, vientos, granizos, rayos,insolaciones, etc.
b) Daños de origen edáfico: dependen de la calidad del suelo en si, como de las exigencias específicas de cada tipo de árbol.
c) Daños por contacto con sustancias tóxicas: dependen de las especies donde los populus parecen medianamente susceptibles, como de la sustancia contaminante.
  • Patología causada por agentes bióticos: se ocupa de las enfermedades causadas por virus, bacterias, hogos y fanerógamas parásitas.
a) Defoliación:
--Venturia populina: ataca a las hojas ennegreciéndolas hasta producir su muerte, provocando defoliaciones en primavera. Ataca igualmente los peciolos y ramillas finas que se ennegrecen y se encorvan en forma de cayado, marchitándose con posterioridad. La enfermedad se reproduce por diveras estructuras que son arrastaradas por el viento hasta que alcazan las hojas sobre las que, en ciertas condiciones, pueden germinar.
Cuando es posible conviene podar y destruír por el fuego las ramillas atacadas, durante el invierno, para evitar la formación de esporas y el posterior ataque primaveral.

---Melampsora alli-populina: su desarrollo primaveral se realiza sobre otras plantas de los géneros Alliun, Arum y Muscari de los que pasa a los chopos en verano-otoño; parece no obstante que puede subsistir sin ellos, transmitiéndose directamente chopo a chopo mediante uredosporas que pueden ser invernantes, cerrando en Populus sólo todo su ciclo anual.
El síntoma característico es la intensa coloración amarillo-naranja que aparece en el envés de las hojas atacadas, en verano, apareciendo a continuación, sobre el haz, los teleutosoros negruzcos. Es parásito verdadero, penetrando en las hojas sin necesidad de estados de debilidad ni heridas anteriores. Las hojas atacadas no suelen morir, por lo que sus daños, normalmente, no presentan una gran problemática, si bien algunas veces se producen defoliaciones parciales o retrasos en la lignificación de los brotes, facilitando los daños de heladas o la instalación de otros hongos.
---Taphrina aurea: atacan las hojas, apareciendo en ellas unas abolladuras cóncavas por el envés, con un color amarillo oro en su interior.
Posteriormente las hojas se rasgan o agrietan y caen, aún verdes, produciendo uan defoliación parcial.
---Septoria populi: atacan las hojas, formando pequeñas manchas (1-3mm de diámetro), grisáceas, orladas de una estrecha franja negra. En caso de grandes ataques las hojas amarillean y acaban por caer durante el verano.
---Marssonina brunea: procedente de América del norte, apareció en Europa hacia 1958, siendo desde entonces uno de los hongos defoliadores más graves en este continente, y sobre el que se realizan gran cantidad de estudios de resistencia en la actualidad, de modo que hoy es una de las características principales exigibles a un buen clon para iniciar una plantación en masa.
Los síntomas de la enfermedad aparecen en las hojas, peciolos, y ramillas, como manchas pardas diminutas (menos de 1mm. de diámetro), que en los dos últimos casos toman posteriormente forma longitudinal. En las hojas el limbo se torna amarillo alrededor de cada mancha, terminando por caer. La infección depende de las condiciones climáticas, siendo las más graves con temperaturas de 15ºC a 25ºC y lluvias que en 24-48h alcancen 30-40mm.

b) Ramas y troncos
Cytospora chrysosperma: ataca ramas y troncos de los chopos decadentes, bien por falta de agua o por condiciones ecológicas o edáficas desfavorables, penetrando por las heridas de la corteza. Los principales síntomas son un pardeamiento de la corteza, que va virando a negro, mientras que las zonas subcorticales se tiñen igualmente de negro. Las ramas y ramillas van muriendo por el ataque, que continúa por toda la parte leñosa de la planta.
Los picnidios se encuentran dentro de la corteza, con un pequeño poro al exterior, y en tiempo humedo emiten sus esporas en agrupaciones tipo zarcillos de color de rojo-anaranjado a amarillo, según la humedad, que hacen totalmente inconfundible la enfermedad.
En estados terminales, la corteza se desprende en tiras dejando ver las estructuras anteriores todas ellas teñidas de negro mate.
Dothichiza populea: Hongo normalmente saprófito pudiendo producir auténticas catástrofes.
Los primeros síntomas son manchas de tmaño no uniforme y color parduzco sobre el tronco y las ramas; los tejidos subcorticales atacados, de color pardo a negro, suelen poseer una gran cantidad de agua.Posteriormente la corteza se agrieta y aparecen gran cantidad de pequeños puntos negros (picnideos) de 0,5 a 2 mm de diametro, y normalmente agrupados en líneas o círculos, que en situaciones humedas producen esporas agrupadas en zarcillos blancas sucias o grisáceas.
Si el crecimiento del chopo es vigoroso y la planta tiene suficiente diámetro como para no ser anillada en el primer ataque, las zonas muertas son recubiertas por capas nuevas y el árbol puede vencer a la enfermedad; en caso contrario el hongo sigue avanzando y produce la muertde del vegetal.

· Entomología aplicada: se ocupa por los daños causados por organismos del Reino animal, en especial de insectos, si bien se suelen incluir ácaros, nemátodos, vertebrados, etc, en lo que denominamos “plagas”.

a)Insectos defoliadores:
---Stilnoptia (leucoma) salicis: lepidóptero de la familia de los Lymantriidae, representa el mayor peligro dentro de los defoliadores que actúan actualmente en España. Tiene dos generaciones anuales, pero los daños los produce la primera generación de orugas dentro del año natural en los meses de julio-agosto, y es en ese momento cuando se deben plantear los tratamientos de control.
La especial configuración de las choperas y la altura de los árboles no siempre permiten el tratamiento terrestre de esta plaga, por lo que si las superficies y su distribución son suficientes hay que recurrir a aviación, y en especial a la utilización de helicópteros, más manejables para pequeñas superficies e independientes respecto a pistas de aterrizaje.
---Dicranura ibérica: lepidóptero de la familia Notodontidae, sus ataques esporádicos y siempre de pequeña magnitud. Posee una sola generación anual y los huevos son semiesféricos, rojizos o castaños y perfectamente localizables a simple vista. Las orugas, presentes de mayo a julio, alcanzan hasta 7cm. de longitud, devorando gran cantidad de hojas, lo que representa importantes daños si las poblaciones son elevadas. Los tratamientos a aplicar son los mismos que en el caso anterior.
---Melasoma populi: coleóptero de la familia Chrysomelidae, se encuentra en todas nuestras choperas, si bien sus daños no suelen alcanzar grandes proporciones, salvo en situaciones excepcionales.
El insecto inverna en estado adulto, escondido entre los residuos orgánicos del suelo, apareciendo en primavera, época en que rapidamente realiza la puesta en le envés de las hojas, en grupos de huevos helipsoidales de color rojo-anaranjado. A los 10-15 días nacen las larvas, que duran menos de un mes, por lo que si las condiciones lo permiten puede llegar a tener tres generaciones antes de los fríos de otoño.
No suele darse el caso de grandes superficies atacadas, pero para las zonas castigadas han resultado efectivos los espolvoreos con lindano o metoxicloro.

b) Perforadores:
---Paranthrene tabaniformes: lepidóptero de la familia Sesiidae, es el más extendido en España y posiblemente el que mayores daños causa.
Inverna en estado de oruga y a lo largo de los meses de mayo a julio van apareciendo los adultos. Las hembras ponen unos 150 huevos, principalmente en zona con heridas, cicatrices o rugosidades.
Los daños principales que causa son de depreciación de la madera, inútil para muchos de sus usos, en el caso de los árboles adultos, así como la rotura por pérdida de resistencia mecánica en el caos de los árboles jóvenes, caso considerado el más grave.
La reacción de la planta al ataque forma engrosamientos y chancros que estropean los fustes, además de dar a la madera una coloración rojiza. Si el chopo atacado se encuentra en situación favorable, su creciemiento puede ser superior al poder de penetración de la oruga, acabando por matarla en el interior del árbol.
---Sesia apiformis: lepidóptero Sesiidae, muy parecido al anterior. Los huevos son libres puestos directamente sobre el suelo en cantidad de 1000 a 1500. Ataca principalmente chopos adultos, en especial álamos blancos de gran diámetro, con clara preferencia por la zona del cuello o incluso la raíz, por ello sus daños son mucho menores que en el caso anterior.
---Cryptorrhynchus lapathi: coleóptero de la familia Curculionidae, ataca todo tipo de chopos con preferencia por los P. deltoides.
Tiene una sola generación anual, apareciendo los adultos escalonadamente de junio a septiembre, si bien en condiciones favorables una parte de la población adulta puede sobrevivir hasta la primavera siguiente.
El insecto realiza la puesta huevo a huevo en los troncos y ramas tras realizar con su pico una pequeña cámara que queda cerrada por una sustancia negruzca. Las larvas se desarrollan con lentitud en esta primera fase, a principios de primavera se reactivan causando los daños más aparentes.
Los adultos causan daños de picaduras de alimentación en las ramillas.
---Saperda carcharias: coleóptero de la familia Cerambycidae. El ciclo del insecto es bianual; los adultos aparecen en agosto-septiembre, alimentándose de las hojas, en la que deja unos típicos agujeros con los bordes aserrados, a los 10-15 días las hembras efectúan la puesta, huevo a huevo hasta unos 40-60, introduciéndoles en unos daños causados con sus mandíbulas, normalmente en la parte basal. Las larvas nacen en la siguiente primavera y actúan primero con subcorticales, pasando con posteridad a la madera.
El combate puede ser abordado en cualquier fase del insecto.
---Saperda populnea: causa daños en ramillas de unos 2 cm. de diámetro, por lo que su importancia es mucho menor que en los casos anteriores.
El ciclo es anual, apareciendo los adultos de mayo a junio; las hembras hacen con sus mandíbulas una incisión en forma semicircular, normalmente en tallos lignificados del año anterior, depositando los huevos uno a uno, hasta unos 40-60.
La planta reacciona formando engrosamiento y en caso de árboles sanos puede llegar a matar al 100% de la población.
Los daños son sólo de pérdida de resistencia en las ramillas atacadas, que se parten con facilidad, ya que los daños de alimentación en hojas y corteza son despreciables.
---Melanophila picta: coleóptero de la familia Buprestidae, ataca de forma terminal a árboles que vegetan mal por falta de agua, o por otras causas.
El ciclo es anual, apareando los adultos en mayo-junio; la puesta se realiza huevo a huevo y la larva permanece en el árbol unos 10 meses.
El principio de su vida es subcortical, causando grandes zonas necrosadas, que pueden llegar a anillar el árbol causándole la muerte, ya que la hembra suele poner 3-5 huevos cada vez en pequeños espacios del tronco.
Los daños son inconfundibles, y su serrín blanco finísimo, define completamente los ataques. Es de los perforadores más difíciles de combatir cualquier medida de control que no empiece por devolver el vigor necesario a la plantación está condenada al fracaso.






Otros Aspectos de Interés:



Históricos:



Usos y Costumbres


La madera se usa en imaginería, también se usó la corteza para curtir y teñir. La madera homogénea de densidad ligera, porosa y de secado fácil y rápido; es resistente a la abrasión y elástica: La madera se utiliza en carpintería ligera, pasta de celulosa, paneles, embalajes, contrachapeado, cerillas por su lenta combustión, carpintería, pavimentos, etc. Se cultiva como árbol ornamental, pero necesitan jardines grandes, en alamedas, usados por el color de su corteza, el contraste de sus hojas y por la agradable sombra que ofrece. Muy utilizado como cortavientos y en caminos cerca del mar.

Árboles singulares


El chopo ilicitano (Populus euphratica = Populus illicitana) es una especie de la familia de los chopos endémica del este de Asia, pero introducida en la estas latitudes y fuertemente arraigada en Elche en particular. De hecho, su nombre científico así lo indica: Euphratica, alude ala región del río Éufrates, en el SO de Asia.
Es una especie alóctona, ecológicamente hablando, es decir, originaria de una zona muy diferente a la que se ha establecido finalmente, se piensa que introducido por los musulmanes en el norte de África y el sur de España.
Las características principales de este chopo son su resistencia a suelos secos y a condiciones halófilas. Si bien, también habita y se desarrolla en perfectas condiciones en suelos que se encharcan alguna vez al año. Resumiendo, es ideal para ramblas o cauces de ríos propios del sur de la provincia, secos durante la mayoría del año, e incluso salinos, y ocasionalmente encharcados en época de lluvias. En Asia Central habita en lugares con precipitaciones que oscilan entro los 70 y los 200 milímetros de lluvia al año, muy parecido a las condiciones que se encuentra en Elche.
Es un árbol especialmente resistente, de luz y de temperamente muy robusto, tanto que llega a ser difícil que crezcan otros árboles allí donde no crecen estos chopos.
Botánicamente hablando es un árbol que puede alcanzar de 10 a 15 metros de altura (raramente alcanza los 20), aunque aquí no suele pasar de los 8 metros; de corteza lisa al principio y bastante agrietada después, de color gris, con un tronco que tiende a ramificarse desde la base, dando lugar a arbustos de grandes dimensiones.
Las hojas suelen ser lampiñas, raramente pubescentes; coriaceas y glaucas. El peciolo es largo, aplanado en el extremo y cilíndrico en el resto. El limbo es muy polimórfico, variando mucho según la edad, las condiciones de la vegetación y la parte del árbol de la que se trate. Los pies jóvenes presentan hojas lanceoladas, estrechas y enteras, de color verde claro algo glauco, de forma y color similar a las de los eucaliptos adultos. Las hojas de los brotes largos en árboles adultos son del mismo tipo.
Las hojas de la copa y de los árboles adultos son romboidales, enteras en la parte inferior y ligeramente dentadas y/o aserradas en la parte superior, condientes agudos. Las hojas de pies adultos son glaucas y lampiñas en ambas caras, con 2 pequeñas glandulas en el extremo del peciolo.
En un mismo ramillo pueden verse en la parte de abajo hojas lanceoladas, en la zona intermedia elípticas y dentadas, y al final de la rama, romboidales, dentadas y hasta lobuladas.
Las hojas aparecen en febrero o marzo y caen en diciembre o enero.
Los amentos son en racimos nutridos. Los masculinos son alargados, con flores de pedicelo corto y de 12 a 24 estambres de filamentos muy finos. Los amentos femeninos son bastante cortos, con bracteas muy laciniadas y lampiñas; las flores son largamente pediceladas. En España la floración se produce entre marzo y abril.
El fruto es en cápsula ovoide o alargada, sobre pedicelos largos. Dehiscentes por 2 ó 3 valvas.external image moz-screenshot.jpg


Referencias

Páginas web:
wikipedia, www.mapa.es/es/agricultura/pags/chopo/cnchopo.htm, www.madhis.com/esp/propiedades.htm, www.alicanteforestal.es/chopo-ilicitano-importante-especie-aloctona/
Libros:
Los chopos. Nociones de populicultura. Colegio de ingenieros de montes. Caja rural del duero.
Manual de repoblaciones forestales - Tomo II. J. García Salmerón. Fundación Conde del Valle de Salazar. 1995.