Quercus rubra L.


Encuadre taxonómico
Nombres comunes
Introducción
Ecología
Clima
Distribución
Suelo
Características de la madera
Repoblación
Selvicultura

Aspectos fitosanitarios

Otros Aspectos de Interés
Referencias





Encuadre taxonómico:


Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliópsida
Subclase: Hamamelidae
Orden: Fagales
Familia: Fagaceae
Género: Quercus
Especie: Quercus rubra L

Nombres Comunes:


Carballo Americano (Gallego), Roble Americano, Roble rojo (Español)

Otros nombres: Q. borealis var. maxima


Introducción:


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QUERCUS: del celta KAER: bello y QUEZ: árbol, símbolo de la fuerza y de la dureza, considerado el rey del bosque.
RUBRA: rojo, por la coloración otoñal del follaje, de la corteza nueva y de las ramillas de esta especie.

Originario de la zona Este de Norteamérica, en donde alcanza tallas del orden de 50m. Habita en un área extensísima que abarca desde Canadá a Lousiana. En Europa occidental fue introducida en el siglo XVIII. En la Península prospera muy bien en suelos silíceos o arcillosos que tengan cierto grado de influencias oceánicas, en el País Vasco, Navarra, la franja cantábrica, Galicia y algo en el Norte de Portugal.
Árbol caducifolio, monoico, elevado y esbelto, que puede sobrepasar los 25m llegando hasta 50m. Tronco derecho, cilíndrico,macizo y corto, ya que a poca altura se divideen fuertes y grandes ramas. Ramas que ascienden verticalmente o quese alejan arqueadas, ordenadas en verticilos y en disposición radiada en las regiones media y superior de la copa. Corteza de color claro o gris plateado y que permanece mucho tiempo pulida,aunque con el tiempo se va agrietando, con vetas blanquecinas horizontales, y oscureciendo. La copa es alta, ovoide, irregular y amplia. Brotes surcados, glabros, bastante rígidos y fuertes y de color marrón rojizo.

Las hojas son marcescentes, simples, alternas, membranosas y grandes, de 10-25cm de longitud y unos 10cm de anchura. Tienen el borde profundamente lobulado (pares de lóbulos desiguales) y finalmente dentados, y un color verde mate, más pálido en él envés y con las áxilas de los nervios poco pronunciadas. Limbo dividido a ambos lados en 3-4 (5) lóbulos, con hendidura 4-5cm de profundidad,es decir,partido hasta su mitad. El haz cambia a amarillo primero y rojo después al llegar el otoño. Son glabras en el haz y con escasos pelillos en el envés. Las hojas de esta especie tienen pecíolo de 25-60mm, claramente engrosado en la base y rojizo.
Las flores son unisexuales, las masculinas con una envoltura sepaloidea de 4-6 estambres agrupadas en amentos colgantes situados en las axilas de las hojas superiores. Las femeninas con una envoltura sepaloidea y lobulada, y con ovario ínfero, situadas en el interior de un involucro formado por numerosas escamas. Florece a mediados de primavera. La polinización es anemófila.

El fruto (landra o bellota) es un aquenio de 20-30mm, ovoide, marrón grisáceo, situado sobre un pedúnculo aplastado de 5-6mm. Una cuarta parte del aquenio es protegida por una cúpula estrecha, aplanada, casi en forma de disco y leñosa. Madura en el otoño siguiente al de la floración.



Ecología:

Las exigencias climáticas son similares a las de los robles indígenas, adaptándose en general a climas atlánticos suaves. Es sensible a heladas tardías y no soporta los veranos extremadamente secos o calurosos, aunque tolera la sequía estival mucho mejor que los robles del país. En Galicia se ha plantado hasta altitudes de 1000 a 1300 m. Considerada de media sombra, tolera una cierta cubierta en los primeros años, pero requiere progresivamente más luz al aumentar su edad, haciéndose marcadamente fototrópica, lo que origina ramas gruesas orientadas hacia los huecos en la cubierta de copas.
La regeneración es muy abundante y fácil de obtener por semilla, aunque como los demás robles no fructifica hasta edades algo avanzadas (unos 30 años). Rebrota bien y vigorosamente de cepa, habiéndolo hecho en Galicia después de incendios. No brota de raíz.




Clima:


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==Distribución: ----
El roble americano es una especie procedente de la costa atlántica de Norteamérica, en los bosques del este, donde habita en un área extensísima que abarca desde Nueva Escocia , en la región de los grandes lagos, llegando hasta Texas. Introducido ampliamente en Europa mediante plantacioneshace ya bastante tiempo, es frecuente en parques y como árbol ornamental. En el norte de España y Galicia es una especie cada vez más empleada en repoblaciones forestales, aunque las repoblaciones de mayor edad y extensión se sitúan en el País Vasco, Navarra y Cantabria.
En Navarra ocupa una superficie de 3.995,3 ha localizadas en un área similar a la del roble pedunculado, siendo los municipios con más superficie Baztan, Larraun, Bera/Vera de Bidasoa, Etxarri-Aranatz, Goizueta y Lesaka, además de la Facería 87.
DISTRIBUICIÓN EN EL PAÍS VASCO.
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Suelo:

Se desarrolla sobre suelos de naturaleza silícea o calizos, siempre que estén descarbonatados por la abundancia de lluvias. Se considera menos exigente en nutrientes que los robles autóctonos. Los suelos óptimos para su desarrollo son los profundos, con más de 70cm disponibles para el desarrollo de las raíces, frescos y bien drenados (texturas franco-arenosas), aunque tolera suelos arenosos muy drenados. Los suelos hidromorfos o compactos no le convienen, ya que es sensible a la falta de oxigenación de las raíces. Soporta los suelos ácidos mejor que los robles del país.
Cultivar estas plantas en un terreno suelto y profundo, muy bien drenado.



Características de la madera:


La madera esta siendo muy bien aceptada por la serrería gallega y la industria del mueble. Se trabaja muy bien, es muy estable y admite un acabado superficial muy atractivo.
Sus trozas carentes de nudos son aptas para carpintería, ebanistería y chapa, y su leña es excelente como combustible. Su madera es porosa y permeable al aire lo que la hace impropia para duelas. También, contrariamente a lo que sucede con el roble gallego, es poco duradera y se apolilla antes.
Más pesada que la de los robles europeos y de tonos más rosados. La madera secada al aire tiene una densidad de 700 kg/m3.
Es medianamente estable frente a la humedad y menos duradera que la de los robles del país. Se utiliza bastante en interiores, para revestimientos, entarimados y muebles, para lo cual se importa madera aserrada procedente de Norteamérica. También se emplea en construcción.




Repoblación:


La regeneración es muy abundante y fácil de obtener por semilla en otoño, aunque como los demás robles no fructifica hasta edades algo avanzadas (unos 30 años). Rebrota bien y vigorosamente de cepa, son de crecimiento rápido y extenso, habiéndolo hecho en Galicia después de incendios. Crecen con bastante rapidez y, dado que pueden soportar la falta de luz, suelen plantarse en los sotobosques. No brota de raíz.
Cuando el tronco gris y recto logra alzarse sobre los demás árboles, abren sus ramas rápidamente hacia arriba y compiten con las especies autóctonas.Las bellotas, que no maduran hasta transcurrido un año, germinan con tal facilidad en Europa occidental, que se está llegando a considerar una "plaga" en bosques y reservas naturales.

Estudios de evaluación técnica de repoblaciones con Quercus rubra


Selvicultura:

El roble americano es una de las especies de mayor interés forestal. En estaciones buenas para la especie se registran crecimientos de hasta el doble de los que ofrecen los robles autóctonos, siendo mucho más frugal que ellos. Esto, unido a su vigor y crecimiento inicial en altura, justifica su creciente uso en repoblación. Presenta buenas posibilidades de uso en muchos terrenos de textura arenosa y relativamente ácidos en los que da producciones interesantes donde pocas frondosas llegan a prosperar adecuadamente. Una posibilidad interesante en esta especie consiste en las repoblaciones mixtas con coníferas, con lo que éstas aportarán un acompañamiento lateral que favorecerá la forma de los robles.
Menos longevo que los robles autóctonos, alcanza edades de 200 a 250 años.
La elección de la densidad de plantación constituye en esta especie un dilema importante. A menudo las empresas de trabajos forestales plantean densidades bajas, de 600 a 800 pies/ha, debido al elevado coste de la planta de vivero y a las limitaciones para la subvención de los trabajos. Dadas las dificultades actuales para utilizar planta seleccionada esto lleva casi siempre al fracaso, al no disponer luego de suficiente número de pies para seleccionar algunos de buena forma. En todo caso, si se opta por densidades bajas, resulta fundamental usar plantas de gran calidad, con posteriores tallas de formación muy frecuentes Las densidades elevadas, del orden de 1500 a 2000 pies/ha, parecen adecuadas para contar con una mayor base de selección, aunque debe tenerse en cuenta que la necesidad de un correcto embalaje y una muy cuidadosa plantación incrementa mucho el coste de plantación en este caso.
Una posibilidad interesante en esta especie consiste en las repoblaciones mixtas con coníferas, con lo que éstas aportarán un acompañamiento lateral que favorecerá la forma de los robles.
Las plantas serán de una o dos savias, a raíz desnuda, repicadas y con sistema radical fasciculado. Es un error frecuente el uso de plantón de excesiva altura (2 metros) y con sistema radical muy reducido. La planta es bastante sensible a un manejo inadecuado, y especialmente a la plantación en suelo excesivamente encharcado.
Es muy sensible a la competencia, sobre todo a la herbácea, siendo recomendables los desbroces posteriores a la plantación. La planta es muy apetecida por la fauna silvestre, por lo que requiere siempre algún modo de protección.
En las edades jóvenes se ve favorecida por una ligera cobertura, pero pronto sus exigencias en luz serán similares a las de los robles autóctonos. La conservación de los setos o arbolado que bordea la parcela a repoblar resulta muy importante para el buen resultado de la plantación, al crearse un ambiente forestal que limita los daños por viento o golpes de sol.
Es una especie sensible a las heladas tardías, que le provocan ahorquillamiento, defecto que también pueden derivar de las características propias de los robles, que suelen presentar varias yemas en el extremo del crecimiento. Estas yemas suelen dar lugar a horquillas o ramas gruesas con tendencia vertical. La dominancia apical es, por lo general, poco intensa.
Las tallas de formación serán moderadas y progresivas, debido a la falta de rigidez del tallo de los árboles jóvenes, que hace que pueda curvarse por el peso de las hojas. Normalmente el crecimiento del año recupera fácilmente la rectitud, pero no la parte baja del tallo. Por otra parte, al igual que el resto de los robles, el americano reacciona ante una reducción de la altura de la copa viva mediante la emisión de brotes chupones, siendo necesario al menos mantener un 50% de la altura total con hoja.
Las tallas de formación pueden comenzarse cuando las plantas muestren signos de un vigoroso crecimiento inicial, en general el segundo o tercer año, cortándose horquillas apicales y ramas gruesas en la parte baja del tallo. Se tallarán un total de 400 - 600 pies/ha, hasta una altura de 5 - 6 m. Las tallas deben ser frecuentes, para evitar la necesidad de cortar ramas gruesas, y se pueden iniciar a los 4 años. La falta de rigidez de los tallos limita el uso de sierras o motosierras montadas sobre pértigas telescópicas.
Las podas solo afectarán a los pies ya tallados y de mejor vigor (candidatos para árboles de porvenir).
Se suele realizar una poda hasta los tres metros en 200 pies/ha cuando los árboles tienen 6 - 7 m de altura y una poda alta hasta 5 metros sobre 80 - 100 pies/ha, que serán los de porvenir, cuando éstos alcancen los 10 - 12 m.
El rápido crecimiento inicial provoca pronto una competencia intensa entre las plantas, por lo que se deber realizar clareos frecuentes y vigorosos, conservando los mejores pies y eliminando los de mala forma y árboles lobo, que son muy frecuentes. Tras los clareos se llegará a una densidad de 600 a 1100 pies/ha a los 10 - 15 años.
La forma del roble americano es con frecuencia mediocre, y los ejemplares mal conformados deben rechazarse con mayor severidad según sea mayor la densidad de plantación.
Se debe realizar una selvicultura intensa con claras frecuentes y precoces, que serán mixtas o por lo alto, afectando a menudo a pies dominantes. A los 20 - 25 años puede hacerse una preselección de los pies de porvenir, coincidiendo con su poda alta. La selección se basará fundamentalmente en las buenas características de forma.
El número total de claras, tras un clareo previo, puede ser de 5, eliminándose en cada una alrededor de un tercio de los árboles.
El esfuerzo de selección acabará a los 50 años, realizando la corta final a los 70 - 80 años. Los árboles de porvenir cuentan por tanto con unos 20 años para incrementar su diámetro, que debe rondar los 60 cm en la corta a hecho final. En la siguiente tabla se muestra una evolución indicativa de la densidad en el tiempo.
Con densidades excesivamente elevadas, el importante fototropismo de esta especie puede llevar a defectos en la verticalidad de los troncos, que se inclinan hacia la luz en huecos de la cubierta dejados por otras copas.
Si se quiere intervenir sobre un rodal que precisa de claras y presenta exceso de densidad habrá que hacerlo de forma cuidadosa, sin plantear claras fortísimas que reduzcan el número de árboles a los planteados en la tabla anterior en una única corta. Deben realizarse por tanto varias claras eliminando un máximo del 40% de los árboles en cada una, separándolas al menos tres años entre sí.

Consejos para cultivo de Quercus rubra en jardín



Aspectos fitosanitarios:

Aunque resiste mejor algunas plagas que el Quercus robur, el roble americano es sensible a enfermedades como el chancro y la tinta

Generalmente en verano se aconseja un tratamiento preventivo con un insecticida ad amplio espectro y con un hongocida sistémico, en manera de prevenir el ataque de parte de los áfidos y el desarrollo de enfermedades causadas por hongos, a menudo favorecidas por el clima fresco y húmedo.

Otros Aspectos de Interés:

Generalidades

El género Quercus es considerablemente más rico en especies en Norteamérica y Asia oriental que en Europa, el motivo hay que buscarlo en la historia de la flora en Europa central. Durante el avance de los hielos en la época glacial desde el norte, las plantas intentaron retiarse hacia regiones meridionales. En su intento toparon con los Alpes, que actuaron como un filtro. En Norteamérica, las plantas sensibles al frío pudieron alcanzar regiones más meridionales y por esta razón han permanecido hasta nuestros días.

Usos y Costumbres

La madera de roble americano se utiliza para fabricar barricas, ya que permite suavizar la textura del vino y estabilizarlo. Además hace que los taninos se polimericen dando una sensación más agradable y redonda en la boca. Otro efecto es que agrega sabor y aroma como son a vainilla, coco, chocolate, tostado, humo, tabaco, caramelo, y café según sea el tostado de la madera.
La madera se usa en la fabricación de la mayoría de los vinos tinto y en algunos blancos.
A menudo las hojas se cortan con fines decorativos cuando adquieren el color marrón en otoño.

Arboles singulares

En el arboreto de Lourizán existen ejemplares de 56 años de gran corpulencia, con un ejemplar de diámetro normal de 95 centímetros.


Cultivo

Tolera la contaminación urbana en casi cualquier suelo bien drenado, incluido los calcáreos.




Referencias


- Árboles y arbustos de la Península Ibérica e Islas Baleares. Ed. Jaguar
- Guía das árbores de Galicia. Ed. Bahia
- Árboles de jardín. Ed. Blume
- Árboles Ed. Blume
- Árboles y arbustos (Nico Vermulen) Ed. Libsa
- Páginas web:
www.usc.es/flora
www.plataformaforestal.org
www.infojardin.com
http://es.gardening.eu/plantas/Arboladuras/Quercus-rubra/53/